
Ya hay fecha para el camarón del Pacífico — el 22 de septiembre abren las bahías y hasta el 7 de octubre el altamar
El Comité de Vedas se reunió tres horas en Mazatlán y fijó el calendario de la temporada 2026-2027: primero las lagunas y esteros de Sonora y Sinaloa, dos semanas después la flota industrial. Si esperabas que el aguachile se abaratara este fin de semana, tienes que aguantar un poco más — y en el sur de Sinaloa, quizá bastante más.
Hay una pregunta que se repite en toda marisquería de septiembre: ¿ya hay camarón fresco o todavía no? La respuesta hasta esta semana era un encogimiento de hombros. Ahora ya es un calendario.
El viernes, en las instalaciones de la CONAPESCA en Mazatlán, el Comité de Vedas nacional se sentó con cooperativas, armadores y los gobiernos pesqueros de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit. Tres horas de posicionamientos, propuestas e inconformidades después, salió el acuerdo: el camarón del Pacífico vuelve al agua en dos tiempos.
- 22 de septiembre, 00:00 horas: abre la captura de todas las especies de camarón en sistemas lagunares, estuarios, marismas y bahías de Sonora y Sinaloa — esto es, las embarcaciones menores, los ribereños
- 7 de octubre, 00:00 horas: arranca la flota industrial de altamar en aguas marinas de jurisdicción federal del Pacífico, de la frontera con Estados Unidos a la de Guatemala, incluido el Golfo de California
- 7 de octubre también para el Alto Golfo de California, con San Felipe (Baja California) y Golfo de Santa Clara (Sonora)
- Al publicarse el Acuerdo Secretarial — podría ser alrededor del 18 de septiembre en el DOF —: sistemas lagunares de Baja California Sur, Nayarit, Jalisco, Colima y el Huizache-Caimanero, en Escuinapa, sur de Sinaloa
(Fuente: CONAPESCA e IMIPAS, reunión del Comité de Vedas, Mazatlán, 11/09/2026; Secretaría de Pesca y Acuacultura de Sinaloa.)
Por qué no abre todo el mismo día
Aquí está la lógica que casi nadie explica y que conviene entender antes de reclamarle al marisquero.
El camarón no crece en el mar abierto: nace ahí, pero se va de criadero a las lagunas costeras, los esteros y las marismas. Ahí engorda protegido, y cuando alcanza talla sale otra vez rumbo al mar. Por eso la veda se levanta primero en las bahías y después en altamar: se deja que el animal termine su ciclo adentro, se autoriza a los ribereños a pescarlo cuando ya vale la pena, y quince días después entran los barcos grandes a los caladeros donde ya llegó el camarón que se escapó.
Traducido a tu plato: entre el 22 de septiembre y el 7 de octubre, el camarón fresco del Pacífico que llegue al mercado viene de bahía — más chico, más de cooperativa, en volúmenes modestos. El camarón grande de altamar, el de las tallas que le gustan a la marisquería, empieza a moverse en serio en octubre.
Y no se decide a ojo de buen cubero: el IMIPAS, el instituto de investigación pesquera, lleva a esa mesa los muestreos de los campos pesqueros del país —qué talla trae el camarón, cuánto pesa, si ya se reprodujo—. La reunión la presidieron el comisionado de CONAPESCA, Rigoberto Salgado Vázquez, y la titular de Pesca de Sinaloa, Flor Emilia Guerra Mena.
La frase que no salió en los boletines
Guerra Mena resumió el acuerdo para Sinaloa y remató con algo que dice más que todo el calendario junto:
"El inicio de la temporada es el 22 de septiembre y el 7 de octubre en altamar; para el sur quedó Huizache-Caimanero, Escuinapa, igual que Nayarit, en cuanto salga la publicación en el Diario Oficial (…) Siempre deseamos una buena pesca y vamos a ver qué tal se pone Gobierno Federal con la vigilancia en estos días."
Esa última línea es el problema de fondo. Una fecha de apertura sin inspección es una sugerencia. Los días previos al levantamiento son justo cuando más conviene sacar camarón fuera de la ley: no hay competencia, el precio está alto y el producto se confunde con el legal en cuanto abre la temporada. Si no hay vigilancia, el pescador que respetó la veda es el que pierde.
El dato incómodo: no va a haber camarón para todos
Conviene bajar las expectativas. La apertura no significa abundancia.
El sur de Sinaloa encara otro año de producción baja, según la propia Secretaría de Pesca estatal, y no es un mal año aislado: es una racha. En el norte de Sinaloa y el sur de Sonora, los pescadores ya habían pedido posponer el levantamiento — señal de que ni ellos ven el recurso listo. El resultado es predecible: menos capturas que en los mejores años, y un precio que no se desploma por el simple hecho de que el calendario diga "abierto".
Para ubicarte, el camarón nacional se ha movido este año en un rango amplísimo según talla y plaza — de alrededor de MX$160 hasta más de MX$400 el kilo. Nuestra guía de precios de mariscos desglosa qué deberías pagar por talla; la lectura corta es que la apertura del Pacífico ayuda a que no siga subiendo, no a que se regale.
Cómo leer la vitrina en las próximas tres semanas
Con dos fechas distintas y un tercer grupo de estados que abre "cuando salga la publicación", septiembre se presta para que te vendan gato por liebre. Tres reglas prácticas.
Antes del 22, el camarón fresco del Pacífico no existe legalmente. Lo que hay es congelado de la temporada pasada, de granja — la acuacultura no para en veda y es perfectamente legítima — o del Golfo de México, que abrió desde mediados de agosto. Ninguna de las tres es mala opción; lo malo es que te la vendan como "recién salido del mar de Mazatlán".
Entre el 22 y el 7, desconfía de la talla gigante. El camarón jumbo que aparezca esas dos semanas anunciado como fresco del Pacífico difícilmente salió de una bahía. O es congelado, o es importado, o no debería estar ahí.
Pregunta de dónde viene, sin pena. Una marisquería que sabe lo que vende te dice la plaza y la talla sin dudar. La que se molesta con la pregunta ya te contestó. Y si vas a pedir crudo — aguachile o ceviche —, revisa además las señales de frescura que enumeramos en la guía de mariscos frescos y seguridad: ahí el origen no es un detalle de coleccionista, es tu tarde.
Y entonces, ¿cuándo pido el coctel?
Si lo tuyo es el coctel de camarón de talla mediana y no te casas con el "fresco del día", pídelo cuando quieras: el Golfo lleva semanas abastecido. Si buscas camarón grande del Pacífico, recién desembarcado y al mejor precio de la temporada, apunta a la segunda quincena de octubre — cuando la flota de altamar ya lleve un par de semanas descargando y la oferta le gane al entusiasmo de la apertura.
Mientras tanto, vale recordar de qué va todo esto. La veda no es burocracia que retrasa tu antojo: es la razón por la que sigue habiendo camarón que pescar. Tres meses de paciencia al año son el precio de que este país todavía tenga temporada.
Apunta las dos fechas y deja de preguntar: el 22 abre la bahía, el 7 el mar. Lo que te ofrezcan antes, tiene otro apellido.