
El jitomate subió 22.79% en quince días — y la fonda de tu esquina apenas movió 0.25% su precio
El Inegi confirmó que la primera quincena de septiembre fue la de la salsa cara: jitomate, cebolla y pollo encabezaron las alzas mientras el aguacate y el tequila bajaron. La comida corrida aguantó el golpe casi sin tocar la pizarra, pero en el año, comer fuera ya sube casi el doble que todo lo demás.
¿Ya notaste que la salsa roja de la fonda viene más aguadita esta semana? No es tu imaginación ni un cambio de receta de la señora del mostrador. Es el jitomate, que en la primera quincena de septiembre se puso a correr como si lo persiguiera el Grito: 22.79% más caro en solo quince días, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor que publicó el Inegi este jueves.
Y no llegó solo. Lo acompañaron la cebolla, con 8.61%, y el pollo, con 1.53%. Es decir: la base de la salsa, del arroz rojo, de la sopa aguada y del caldo de pollo —el menú completo de una comida corrida— se encareció de golpe. Lo curioso es lo que pasó del otro lado del mostrador.
La quincena de la salsa cara
La inflación general se ubicó en 3.42% anual, con un avance de 0.33% respecto a la quincena anterior. Eso es más de lo que esperaba el mercado: la Encuesta Citi, hecha entre 36 instituciones, apostaba por 0.28%, de acuerdo con Expansión. En agosto la inflación anual había cerrado en 3.26%.
El empujón vino de la parte volátil de la canasta, la que los economistas llaman "no subyacente" —traducción: lo que sube y baja según el clima, la cosecha y el humor del mercado—. Ese índice creció 0.88% en la quincena, y dentro de él las frutas y verduras se dispararon 3.38%. En la misma quincena de 2025, la no subyacente apenas se había movido 0.03%.
Traducido a tu cocina: si la semana pasada un kilo de jitomate te alcanzaba para la salsa del domingo y el arroz del lunes, hoy ese mismo dinero te compra poco más de cuatro quintas partes del kilo. La otra quinta parte se la llevó la inflación.
Lo que subió, lo que bajó y lo que casi no se movió
- Inflación general: 3.42% anual y 0.33% quincenal (el mercado esperaba 0.28%)
- Subieron: jitomate 22.79%, cebolla 8.61%, gas LP 1.97%, pollo 1.53%
- Bajaron: papa y otros tubérculos -6.69%, aguacate -4.02%, naranja -3.95%, tequila -2.91%
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías: +0.25% en la quincena
- Otros alimentos cocinados (comida preparada para llevar): +0.48%
- Restaurantes y servicios de alojamiento: 6.25% anual, casi el doble de la inflación general
- Estados con mayor alza: Tlaxcala, Zacatecas, Colima, Yucatán y Chihuahua
(Fuentes: Inegi, INPC de la primera quincena de septiembre de 2026; Expansión; El Financiero; N+; El Informador.)
Mira bien el cuarto renglón. Mientras el jitomate subía más de una quinta parte, las loncherías, fondas, torterías y taquerías del país movieron sus precios apenas 0.25%. En una comida corrida de las que se venden por docenas al mediodía, eso es prácticamente nada: ni un peso de diferencia en la pizarra.
¿Por qué la fonda no te subió la comida corrida?
Porque no puede. La fonda vive de la clientela diaria: el oficinista, el albañil, el taxista que come ahí de lunes a viernes. Si sube el precio cada vez que se encarece un ingrediente, esa clientela se va a la de enfrente o se trae su tóper. Así que la fonda hace lo que hacen todos los negocios chicos con margen apretado: se come la diferencia durante un rato y espera a que el jitomate regrese a su precio de siempre.
Por eso notas los ajustes chiquitos antes que los grandes: la salsa más aguada, menos cebolla picada en la mesa, la porción de arroz un poco más discreta. No es mala fe; es la forma que tiene una cocina de barrio de absorber un golpe de quince días sin perder al cliente. Si quieres entender cómo se arma el precio de ese menú de tres tiempos, en nuestra guía de la comida corrida desarmamos la cuenta plato por plato.
El problema es cuando el golpe no dura quince días. El pollo también sube, el gas LP —con el que se prenden los fogones— subió 1.97%, y los servicios en general cargan una inflación anual de 4.33%. Tarde o temprano, la pizarra se actualiza.
La otra cara: en el año, comer fuera sube casi el doble
Aquí viene la parte que no cabe en el titular del jitomate. Cuando el Inegi agrupa el gasto por categorías de consumo, restaurantes y servicios de alojamiento suman un alza de 6.25% anual. La inflación general va en 3.42%. O sea: lo que pagas por comer fuera de casa sube casi el doble de rápido que el resto de tu vida.
La diferencia con la quincena se explica fácil. Una fonda no mueve su precio por un jitomate caro, pero sí lo mueve una vez al año —o dos— cuando suman la renta, la luz, el salario de la cocinera y el gas. Esos ajustes grandes y espaciados son los que se acumulan en el dato anual. Y en los restaurantes de mantel, donde el cliente es menos sensible al precio, el ajuste llega sin tanto pudor.
Para que te des una idea de cuánto pesa eso en tu quincena, revisa cuánto cuesta comer fuera en México: con esa tabla y un 6% encima, haces tu cuenta en dos minutos.
Qué hacer en la práctica esta quincena
Uno: el guacamole es tu aliado. Por primera vez en mucho tiempo, el aguacate juega a favor: bajó 4.02% mientras el jitomate se disparaba. Si en tu taquería de confianza la salsa roja viene escasa, la verde o el guacamole son la apuesta más razonable. En nuestra guía de salsas de taquería tienes el mapa completo de qué lleva cada una.
Dos: premia a la fonda que aguantó el precio. Si tu comida corrida sigue costando lo mismo que en agosto con el jitomate así, esa cocina está sacrificando margen para no perderte. Es un buen momento para no regatearle la propina ni el agua fresca.
Tres: sospecha del ajuste "por el jitomate" en el restaurante caro. En un platillo de mantel, el jitomate pesa una fracción pequeña del precio; la renta, el servicio y la marca pesan mucho más. Si la carta sube con ese pretexto, el pretexto no da.
Cuatro: dale tiempo al mercado. Los precios agrícolas son de subida rápida y bajada lenta, pero bajan: la papa cayó 6.69% y la naranja 3.95% en la misma quincena. Si cocinas en casa, esta es semana de papas con chorizo, no de salsa ranchera.
El jitomate subió 22.79% en quince días y la fonda te cobró 0.25% más: esta quincena, quien pagó la salsa no fuiste tú.