El huevo subió 7.92% en quince días — el mayor salto en 20 años, y tu desayuno de fonda lo va a contar

El huevo subió 7.92% en quince días — el mayor salto en 20 años, y tu desayuno de fonda lo va a contar

El INEGI registró en la primera quincena de agosto el mayor aumento quincenal del huevo desde 2006. En la Central de Abasto de la CDMX pasó de MX$30 a MX$37 el kilo en menos de un mes, y Profeco documenta precios que van de MX$28 a MX$74 según dónde compres. Somos el país que más huevo come del planeta.

SaborCiudad ·

Pide unos huevos al gusto en la fonda de siempre y mira el pizarrón. Si el número todavía no cambió, dale unas semanas. Porque el huevo —el alimento más democrático que tiene México, el que sostiene el desayuno de veinte pesos y el que rescata la cena cuando no hay nada más en el refri— acaba de dar el brinco de precio más grande en veinte años.

No es una impresión de mercado ni un rumor de tianguis: es el INEGI. En la primera quincena de agosto de 2026, el huevo subió 7.92% respecto a la segunda mitad de julio. Es el mayor incremento registrado para una primera quincena de agosto desde 2006, cuando la variación fue de 8.54%. Y fue el producto que más presionó la inflación nacional en esos quince días. Un solo alimento, empujando el índice de todo un país.

De MX$30 a MX$37 en la Central de Abasto — y de ahí para arriba

El número más elocuente no está en el supermercado, está en el mayoreo, que es donde compra tu fonda. En la Central de Abasto de la Ciudad de México, el kilo de huevo se cotizaba en MX$30 entre el 20 y el 24 de julio. Del 10 al 14 de agosto ya iba en MX$37. Son 23.33% de aumento en menos de un mes, en el eslabón donde se surten miles de cocinas económicas de la zona metropolitana.

Esos siete pesos por kilo parecen nada hasta que los multiplicas. Una fonda que gasta un par de cientos de huevos al día no puede absorberlo en silencio: o le quita gramaje al plato, o le sube al precio, o se come el margen. Y el margen ya venía flaco.

Hacia el consumidor el panorama se abre en abanico. Según el "Quién es Quién en los Precios" de Profeco —la herramienta gratuita que se actualiza cada cinco días hábiles y que casi nadie usa—, el kilo de huevo va de MX$28 a MX$74 según ciudad y establecimiento, y en zonas fronterizas como Tijuana llega a rebasar los MX$80. Al cierre de agosto, los estados más caros eran la CDMX, el Estado de México, Jalisco y Nuevo León, con techos de entre MX$64 y MX$65. Los más baratos: Oaxaca, con máximos de MX$46.90, y Chiapas, con MX$49.90.

Léelo bien: el mismo kilo del mismo producto cuesta el doble en una ciudad que en otra. No hablamos de café de especialidad ni de aceite de trufa: hablamos de huevo.

El huevo mexicano en 2026, en números:

• Alza en la primera quincena de agosto de 2026: 7.92% — la mayor para ese periodo desde 2006 (INEGI)
• Central de Abasto CDMX: de MX$30 (20-24 de julio) a MX$37 (10-14 de agosto) = +23.33%
• Rango nacional al consumidor: MX$28 a MX$74 el kilo; más de MX$80 en frontera (Profeco, "Quién es Quién en los Precios")
• Estados más caros: CDMX, Edomex, Jalisco y Nuevo León. Más baratos: Oaxaca (hasta MX$46.90) y Chiapas (hasta MX$49.90)
• Precio al productor de huevo blanco: cayó de MX$32.81 (mayo 2025) a MX$20.74 (mayo 2026), un -37%; el rojo, de MX$35.19 a MX$26.27 (-25.3%)
• Consumo per cápita en México: 24.19 kg por persona en 2025 — unas 410 piezas al año, el consumo per cápita más alto del mundo
• México es el 4º productor mundial (3.06 millones de toneladas en 2024, tras China, Indonesia y Brasil); en 2025 produjo 3.2 millones de toneladas
68.4% del huevo se vende a granel, 25.9% en empaque cerrado y 5.7% va a uso industrial
(Fuentes: INEGI vía Infobae México y La Crónica, 26 de agosto de 2026; Profeco, "Quién es Quién en los Precios", vía TV Azteca, 31 de agosto de 2026; GCMA vía El CEO, 20 de mayo de 2026; Unión Nacional de Avicultores)

Mayo, cuando el productor perdía y tú pagabas casi igual

Aquí viene la parte que da coraje, y hay que contarla completa porque explica el resto del año. En mayo de 2026 pasó exactamente lo contrario que en agosto: hubo tanto huevo en el país que el precio al productor se desplomó. El kilo de huevo blanco cayó de MX$32.81 en mayo de 2025 a MX$20.74 en mayo de 2026 —un derrumbe de 37%—, y el rojo pasó de MX$35.19 a MX$26.27, 25.3% menos. Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, explicó la causa sin dramatismo: "No enfrentamos brotes importantes de influenza aviar, lo que permitió mantener operaciones estables y altos niveles de productividad". Es decir: un año bueno, sanitariamente hablando. Demasiado bueno.

¿Y qué pasó en el anaquel? Bajó, sí, pero menos y en menos lugares. En Jalisco y la CDMX se documentaron caídas de hasta 27%; el cartón de 30 piezas en Walmart pasó de MX$91 a MX$66 y en abarrotes se vio el kilo debajo de MX$40. Pero mientras el productor perdía 37%, el consumidor promedio del país no percibió nada parecido.

Ahora invierte la película. La sobreoferta de mayo dejó al avicultor con pérdidas; entre junio y agosto el sector ajustó, se sumaron los costos de siempre —alimento balanceado, medicamentos, electricidad, agua— y el precio rebotó. Solo que esta vez el rebote sí llegó completo a la puerta de tu casa, y en quince días.

Esa asimetría tiene nombre viejo: los aumentos suben en elevador y las bajadas bajan por la escalera. El huevo acaba de demostrarlo con dos temporadas del mismo año.

Somos el país que más huevo come del mundo — y eso nos hace frágiles

México no es un consumidor más de huevo: es el número uno del planeta en consumo per cápita, con 24.19 kilos por persona al año en 2025, según la Unión Nacional de Avicultores. Unas 410 piezas por cabeza: casi un huevo y cuarto diario, de bebés a abuelos.

Del lado de la oferta tampoco somos chicos: cuarto productor mundial con 3.06 millones de toneladas en 2024 —tras China, Indonesia y Brasil— y 3.2 millones en 2025, con Jalisco, Puebla, Sonora, Yucatán y la región lagunera al frente.

Y hay un dato que casi nadie menciona y que explica por qué el precio se mueve tan rápido: el 68.4% del huevo mexicano se vende a granel. No en cartón cerrado con marca y código de barras, sino suelto, en el mercado, la recaudería, la tienda de la esquina. Ese mercado no tiene contratos anuales ni promociones planeadas: se ajusta el mismo día. Por eso una quincena mala en la granja llega a la fonda antes de que el INEGI alcance a publicarlo.

Por qué le duele más a la fonda que al restaurante de mantel largo

Un restaurante que vende un plato de MX$450 absorbe siete pesos de aumento sin despeinarse. Una cocina económica que vende el desayuno completo —jugo, café, huevos al gusto, frijoles— no tiene ese colchón. El huevo no es un ingrediente de su menú: es la categoría de su menú.

Y el momento no ayuda. La CANIRAC recortó su expectativa de crecimiento del sector restaurantero para 2026 de 3.5% a alrededor de 0.5%, según su presidente nacional, Ignacio Alarcón Rodríguez. La cámara ha documentado alzas de hasta 40% en algunos insumos —carne, lácteos y verduras— y márgenes que pasaron de rondar el 30% a ubicarse entre 10% y 15%. En ese cuadro, siete pesos por kilo no son un detalle: son la diferencia entre cerrar el mes en negro o en rojo.

El impacto en los hogares es más directo todavía. Según la ENIGH 2024, las familias de menores ingresos destinan alrededor del 52% de su gasto a alimentos. Cuando el producto que más presiona la inflación es el más barato de la canasta proteica, el golpe no se reparte parejo: cae donde más pesa.

Cómo comprarlo sin que te vean la cara

Usa el Quién es Quién antes de salir. Profeco publica precios por establecimiento y ciudad cada cinco días hábiles. Es gratis, es oficial, y con la diferencia entre MX$28 y MX$74 en juego, vale más que cualquier cupón.

Compra a granel, no en cartón de marca. Centrales de abasto, mercados, recauderías y expendios especializados ofrecen sistemáticamente precios más bajos que el autoservicio, con ahorros que pueden llegar al 30%. Que dos tercios del huevo del país se venda así no es casualidad: es donde está el precio real.

Reconoce cuando la fonda sube y cuando te está viendo la cara. Un aumento de cinco o diez pesos en el desayuno cuando el mayoreo subió 23% en un mes es un ajuste honesto. Bajar el número de huevos del plato sin cambiar el precio ni avisar es otra cosa — y esa sí se llama por su nombre.

Y no confundas caro con escaso. México produjo 3.2 millones de toneladas el año pasado: no hay desabasto. Hay un mercado que ajusta a la velocidad de la luz cuando sube y con una tranquilidad pasmosa cuando baja.

El termómetro más honesto de la economía

Hay indicadores para todos los gustos: el tipo de cambio, la gasolina, la tasa de referencia. Pero pocos dicen tanto en tan poco tiempo como el pizarrón de la fonda de la esquina. El huevo no tiene marketing ni temporada de moda ni chef embajador: es la proteína que compra todo el mundo, todos los días.

Por eso el 7.92% de agosto importa más de lo que sugiere su modestia decimal. No es un dato de economista: es lo que va a costar mañana el desayuno más común de México.

El país que más huevo come del mundo acaba de descubrir que ese privilegio también es una exposición. Cuando el producto más barato de la mesa es el que más empuja la inflación, el problema ya no es el huevo.

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