
Un juez de Nueva York tumba la demanda del "100% agave" contra Casamigos y Don Julio — y la pregunta sigue en tu caballito
La jueza LaShann DeArcy Hall desechó la demanda colectiva contra Diageo porque cinco muestras no le alcanzaron para hablar de engaño sistemático. No dijo que las etiquetas fueran verdaderas: dijo que los demandantes no probaron el daño. Los abogados ya hablan de reconsiderar o apelar. Lo que significa para lo que pides en la barra.
Cuando pides un tequila "cien por ciento agave", tú imaginas una piña cocida en horno, un jimador en Los Altos y nada más en la botella. Lo que no imaginas es que la pregunta de si eso es cierto se esté discutiendo en un juzgado de Brooklyn, entre un bufete de Seattle y la empresa dueña de Johnnie Walker.
El miércoles 30 de septiembre, la jueza federal LaShann DeArcy Hall, del Distrito Este de Nueva York, desechó la demanda colectiva que acusaba a Diageo de vender Casamigos y Don Julio como "100% agave" cuando —según los demandantes— llevaban alcohol de otras fuentes, como la caña. Diageo celebró. Los demandantes dicen que esto no se ha terminado. Y tú, del otro lado de la barra, sigues sin una respuesta de fondo.
Qué decidió la jueza (y qué no)
La demanda —Pusateri y otros contra Diageo North America— se presentó el 5 de mayo de 2025. La firmaron un consultor de bares, Avi Pusateri; un empresario, Chaim Mishulovin; y un restaurante neoyorquino, Sushi Tokyo Inc. Su argumento: pagaron precio de tequila premium por algo que, según pruebas de laboratorio de resonancia magnética nuclear, contenía "concentraciones significativas de caña u otros tipos de alcohol en lugar de tequila puro".
La jueza no compró la extrapolación. Su frase, recogida en la cobertura del fallo: "La corte batalla para encontrar cómo un estudio que analiza cinco muestras le permitiría inferir razonablemente que un demandado incurría en un etiquetado falso ubicuo y sistemático." Traducción de juzgado a cantina: con cinco botellas no demuestras que todas están mal, y los demandantes tampoco probaron que las botellas que ellos compraron fueran de las malas.
Ojo con el matiz, porque es todo el caso: la jueza resolvió sobre legitimación y daño —si los demandantes demostraron que les afectó—, no sobre si las etiquetas dicen la verdad. Nadie en ese juzgado probó que Casamigos y Don Julio sean 100% agave. Tampoco que no lo sean.
Las dos versiones
Diageo, por voz de un vocero, se dijo "complacida de que la corte rechazara en su totalidad las acusaciones de adulteración". Desde el principio había llamado a la demanda una "narrativa dispersa basada por completo en especulación no verificada citada en blogs y reportes de medios", y defendió que sus tequilas pasan por un proceso de certificación "riguroso, independiente y de varios pasos" conforme a la regulación de México y de Estados Unidos.
Steve Berman, socio director de Hagens Berman, respondió que el fallo "entiende mal el expediente" y que la decisión se apoya en la idea de que sus clientes "concedieron" no haber analizado ningún tequila que compraron: "Eso simplemente no es así". Su comunicado insiste en que las pruebas independientes de laboratorio encontraron que ninguno de los tequilas de Diageo analizados "se acercaba a estar hecho completamente de agave". El bufete evalúa pedir reconsideración o apelar a un tribunal superior.
En 2025, su colega Nathan Tarnor lo resumió así: "No es justo para los consumidores pagar un precio premium por un tequila y recibir un sustituto inferior". Y agregó el ángulo que a México le debería importar más: si se mete alcohol de caña en una botella de "100% agave", eso "presiona a la baja el precio del agave y priva a los agricultores de su parte de las ganancias".
Los números del caso
- Demanda presentada: 5 de mayo de 2025, Distrito Este de Nueva York (expediente 1:25-cv-02482); hubo demandas similares en California y Florida
- Desechada: miércoles 30 de septiembre de 2026, por la jueza LaShann DeArcy Hall
- Muestras analizadas que citó la jueza: 5, con pruebas de resonancia magnética nuclear
- Marcas señaladas: Casamigos y Don Julio, ambas de Diageo
- Lo que exige la norma mexicana (NOM-006-SCFI-2012): "Tequila" a secas puede llevar hasta 49% de azúcares de otras fuentes; "100% de agave" solo puede tener azúcares de Agave tequilana Weber variedad azul
- Siguiente paso: Hagens Berman evalúa pedir reconsideración o apelar
(Fuentes: Mezcalistas; The Daily Pour; Brand Icon Image; Hagens Berman; NOM-006-SCFI-2012.)
Por qué te importa aunque nunca hayas pisado Brooklyn
Porque el "100% agave" es la frase que justifica la diferencia de precio en la carta. En la cantina, el caballito de una botella que dice "100% de agave" se cobra más caro que el de una que dice solo "Tequila". Esa diferencia es legítima —el agave tarda años en madurar y la caña se cosecha cada temporada—, siempre que lo que diga la etiqueta sea cierto.
Y porque el control no es de un juez de Nueva York: es de México. El Consejo Regulador del Tequila (CRT) certifica cada botella y la Norma Oficial Mexicana define qué es qué. Cuando Mezcalistas le preguntó al CRT por las acusaciones en 2025, el Consejo declinó responder. Un caso así, con dos marcas que se venden como lo mejor del tequila de lujo, merecía algo más que silencio del organismo que firma la autenticidad.
Si quieres entender bien qué estás pagando, empieza por la diferencia entre tequila y mezcal: ahí está el abecedario de agaves, categorías y etiquetas.
Qué hacer en la práctica
Uno: lee la etiqueta, no la publicidad. Busca la leyenda "100% de agave" —no "hecho con agave", no "agave azul" suelto— y el número NOM del productor. Ese número te dice qué destilería lo hizo, y a veces descubres que la marca cara y otra más barata salen de la misma fábrica.
Dos: en la barra, pregunta qué botella es. Si te cobran caballito "100% agave", tienes derecho a ver la botella de la que te sirven. La cantina honesta te la enseña sin pestañear; la que no, ya te dijo algo.
Tres: no confundas famoso con mejor. Hay tequilas 100% de agave de destilerías chicas, con NOM visible y precio razonable, que no tienen un actor de Hollywood en el comercial. En nuestra guía de cantinas están los lugares donde la carta de destilados se toma en serio, y en la de botanas de cantina, con qué acompañarlos.
La jueza no dijo que el tequila fuera puro; dijo que cinco botellas no alcanzan. Mientras tanto, la única prueba que tienes a la mano es la etiqueta — léela antes de pagar el sobreprecio.