
El Dr. Simi se pone el mandil de barista — café de 40 pesos contra la taza de cien
La empresa detrás de Farmacias Similares abrió su tercera cafetería y quiere cerrar el año con veinte. Vende bebidas de 40 a 60 pesos con grano de Oaxaca y Veracruz, justo cuando el latte de cadena en la Ciudad de México ya rebasa los cien. La pregunta no es si la botarga sabe de café: es a quién le va a doler.
Hay dos maneras de entrar al negocio del café en México. Una es abrir un local de madera clara con plantas colgantes, poner una báscula de precisión en la barra y cobrar 105 pesos por un flat white de finca. La otra es tener diez mil farmacias, una botarga que la gente abraza en la calle y decidir que el americano cuesta cuarenta.
El Dr. Simi eligió la segunda.
Qué es Café Simi y qué cuesta
Grupo Por Un País Mejor —la empresa detrás de Farmacias Similares— lleva tres cafeterías abiertas bajo la marca Café Simi: dos en la Ciudad de México y una tercera en la Quinta Avenida de Playa del Carmen, esta última en formato híbrido, compartiendo local con servicios de la casa.
Los precios son el argumento entero. Bebidas de 40 a 60 pesos, alimentos de 45 a 110, con una mezcla de grano de Oaxaca y Veracruz y —detalle nada menor— la misma lista de precios en todo el país, sin que la ubicación turística infle la taza.
La meta declarada es cerrar 2026 con alrededor de 20 cafeterías, con Polanco, el Centro Histórico, Mérida, Cancún, Isla Mujeres y Holbox en la lista de deseos. La mayoría operará por separado de la farmacia, porque el formato conjunto pide inmuebles más grandes de los que hay.
Víctor González Herrera, presidente del grupo, lo dijo sin rodeos: "Tenemos una marca que nadie tiene, que es el Dr. Simi". Es cierto, y es exactamente el punto. Ninguna cadena de café en México tiene una mascota a la que la gente le hace peluches y se los avienta a los artistas en los conciertos.
- Bebidas: MX$40 a MX$60
- Alimentos: MX$45 a MX$110
- Sucursales abiertas: 3 (dos en CDMX, una en Playa del Carmen)
- Meta al cierre de 2026: cerca de 20 cafeterías
- Origen del grano: mezcla de Oaxaca y Veracruz
- Red de farmacias del grupo: más de 10,000 puntos en el país
(Fuente: Grupo Por Un País Mejor, declaraciones publicadas en septiembre de 2026.)
Contra quién compite (y cuánto cuesta hoy la taza)
El mercado mexicano de cafeterías no está vacío ni mucho menos. Se contabilizan cerca de 93 mil establecimientos de cafetería y similares, un 34% más que en 2018 — el café de fuera de casa es de los pocos consumos que no dejó de crecer en ocho años.
Arriba manda Starbucks con unas 935 tiendas. Detrás, The Italian Coffee Company con 388, Caffenio con 255, Tim Hortons con cerca de 190, Café Punta del Cielo con 114, Cielito Querido con 93 y Tierra Garat con 50. Y siguen llegando: Costa Coffee, de Coca-Cola, abrió su primer local a finales de 2025, y Pickup Coffee ya rebasó los 50 puntos en el Valle de México.
El hueco que Café Simi quiere ocupar es de precio. En la Ciudad de México hay variedades de cadena que rebasan los 100 pesos por taza, y el promedio de una bebida de especialidad quedó instalado en tres dígitos para cualquier cosa con leche y jarabe. No es capricho del barista: el grano importado se encareció de manera brutal en el último ciclo y el café dejó de ser el insumo barato que era.
- Cafeterías y negocios similares en México: ~93,348 unidades (69,599 en 2018)
- Starbucks: ~935 tiendas · Italian Coffee: 388 · Caffenio: 255
- Tim Hortons: ~190 · Punta del Cielo: 114 · Cielito Querido: 93
- Consumo semanal: unas 5 tazas por persona
- Mexicanos que toman café fuera de casa: 28%
- Dónde lo compran: 41.3% en semifijos (carrito, triciclo, puesto), 27.3% en cadenas, 15.7% en cafés tradicionales, 10.7% en tiendas de conveniencia
(Fuentes: estimaciones de mercado del sector cafetero mexicano y conteo de unidades económicas, 2026.)
El dato que casi nadie menciona
Vuelve a leer el desglose de arriba, porque desmiente la narrativa completa de la guerra del café.
De los mexicanos que toman café fuera de casa, cuatro de cada diez lo compran en un puesto semifijo: el carrito de la esquina, el triciclo afuera del metro, la señora del termo en la salida de la oficina. Las cadenas con logo se llevan menos de tres de cada diez.
O sea que el verdadero campeón del café mexicano no es Starbucks ni va a ser el Dr. Simi: es el señor que vende el vaso de a 20 pesos en la banqueta y que nadie cuenta en los reportes de mercado. Café Simi no está atacando al latte de 110 pesos — está compitiendo por el consumidor que hoy paga 25 en la calle y que, con 40, podría sentarse.
¿Vale la pena tu taza de 40 pesos?
Depende de lo que esperes, y aquí conviene ser honesto en las dos direcciones.
A favor: mezcla de Oaxaca y Veracruz es café mexicano de origen, no soluble disfrazado. Un americano decente a 40 pesos es, hoy, una ganga real frente a los 60 que cobra medio mundo por lo mismo.
En contra: a ese precio no esperes lote único, tueste con fecha ni un barista que te explique el proceso. Es café correcto y barato, y no tiene nada de malo que así sea — lo malo sería venderlo como si fuera otra cosa.
Si quieres saber qué estás pagando, la regla no cambia: el café de especialidad se define por puntaje, origen y fecha de tueste, no por el mobiliario. Y si lo tuyo es entender la carta antes de pedir, la diferencia entre cortado, capuchino y flat white es solo proporción de leche.
Tres sucursales no le mueven el piso a nadie. Veinte, tampoco. Diez mil farmacias con espacio disponible y una marca que el país quiere, en cambio, sí son una amenaza — y las cadenas que llevan cinco años subiendo el precio de la taza lo saben.
Mientras tanto, la mejor relación precio-sabor del país sigue estando donde siempre: en la olla de barro con piloncillo y canela que cuesta tres pesos hacer en tu cocina.
La guerra del café no la va a ganar quien tenga el mejor grano, sino quien primero deje de cobrar cien pesos por él.