
Tu taco va a subir MX$5 — y la segunda tortilla ya desapareció sin avisarte
Taqueros de la CDMX contemplan aumentar hasta MX$5 por taco ante el alza en jitomate, carne y limón. Mientras tanto, el kilo de tortilla ya roza los MX$33 en el norte del país — y acumula un alza de 61% en siete años.
¿Ya notaste que en tu taquería de confianza dejaron de preguntarte "¿con copia?"? No es que el taquero ande distraído. Es que la segunda tortilla — esa que sostenía el guisado cuando la primera se rendía — se volvió un lujo silencioso. Algunos puestos de la Ciudad de México ya sirven el taco con una sola tortilla para no tocar el precio, según reportó La Silla Rota. Otros están haciendo la cuenta que nadie quiere hacer: subir hasta MX$5 por taco.
Cinco pesos no suenan a tragedia hasta que los multiplicas. Una orden de cinco tacos al pastor son MX$25 más. Dos veces por semana, MX$200 al mes. Y eso sin contar que el taco ya venía adelgazando por dentro — menos gramos de carne, menos copia, el mismo billete.
Los cinco pesos que vienen (y por qué)
El dilema del taquero capitalino no es capricho. El jitomate, la carne y el limón — la santísima trinidad de la taquería — subieron al mismo tiempo, y el negocio del taco opera con márgenes que harían llorar a cualquier restaurantero de mantel largo. Cuando el limón se dispara, no hay dónde esconderlo: o subes el precio, o recortas el producto, o absorbes la pérdida hasta que el puesto no da más.
Por eso la primera víctima fue la copia. Quitar la segunda tortilla es el aumento de precio que no se anuncia: pagas lo mismo, recibes menos. Es la versión taquera de la "reduflación" — ese truco de los cereales que encogen dentro de la misma caja — solo que aquí lo ves venir directo del comal.
La geografía absurda del kilo de tortilla
Ahora el dato que explica todo lo demás. En la segunda semana de agosto, según los reportes de precios del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados y Profeco, el kilo de tortilla llegó a MX$33.29 en Mexicali y MX$33.00 en Hermosillo. En San Luis Río Colorado, MX$31.83. En Acapulco, MX$31.50. En la CDMX, MX$21.70. ¿Y el más barato del país? Xalapa, con MX$15.88.
Léelo otra vez: entre Xalapa y Mexicali hay más del doble de diferencia — por el mismo kilo de maíz nixtamalizado, en el mismo país, la misma semana. El Imparcial lo ha documentado puntualmente en el norte: flete, gas, energía y la distancia de las zonas maiceras convierten la tortilla fronteriza en producto casi de importación. La tortilla no tiene un precio nacional. Tiene código postal.
• Kilo de tortilla en Mexicali: MX$33.29 — el más caro del país
• Hermosillo: MX$33.00 — San Luis Río Colorado: MX$31.83 — Acapulco: MX$31.50
• CDMX: MX$21.70 por kilo
• El más barato: Xalapa, con MX$15.88 — más del doble de diferencia dentro del mismo país
• Alza acumulada de la tortilla en siete años: 61%
• Aumento que contemplan taqueros de la CDMX: hasta MX$5 por taco
(Fuentes: reportes de precios de tortilla del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados y Profeco; La Silla Rota; El Imparcial)
El índice tortilla: 61% en siete años
La tortilla acumula un alza de 61% en siete años. Guarda ese número, porque es más honesto que cualquier estadística oficial de inflación. El INPC promedia pantallas, vuelos y suscripciones que quizá no compras. La tortilla la compras hoy, mañana y pasado — y tu estómago lleva la contabilidad sin necesidad de metodología.
Por eso el taco sin copia importa más de lo que parece. Es un índice de inflación que se siente en la mano: cuando la tortilla se rompe a medio camino y el guisado te escurre por la muñeca, no necesitas que nadie te explique el estado de la economía. Ya lo entendiste — con salsa y todo.
El dilema del taquero: subir o encoger
Ponte del otro lado del comal un momento. Si el taquero sube MX$5, arriesga al cliente de todos los días — ese que se sabe de memoria su orden y que con el aumento empieza a venir una vez menos por semana. Si no sube, el margen se le deshace como tortilla recalentada. Y si recorta en silencio, tarde o temprano el cliente lo nota y se siente estafado, que es peor que sentir el aumento.
Aquí el sesgo de esta casa es claro: preferimos mil veces al taquero que pone un letrero — "por el alza de insumos, el taco sube a tanto" — que al que sirve cada semana un taco más flaco al mismo precio. La transparencia también se sirve en el plato. Y el comensal mexicano perdona un aumento explicado mucho más rápido que una mordida invisible a su taco.
Qué observar en tu taquería (antes de reclamar)
Primero: fíjate en el gramaje. El taco promedio trae entre 30 y 70 gramos de proteína según el formato — si tu suadero de siempre de repente se ve translúcido, ahí está tu aumento disfrazado. En nuestra guía de cuánto cuesta un taco desglosamos qué debería costar cada estilo y por qué.
Segundo: la copia. Si te la dan sin pedirla, estás en un lugar que todavía aguanta. Si tienes que pedirla — o peor, si te la cobran —, acabas de presenciar cómo "con copia" pasó de estándar a upgrade. Tercero: el limón y la salsa. Cuando empiezan a racionarlos, el puesto está apretado de verdad. Y antes de cambiar de esquina, compara con calma: en nuestra guía de taquerías te decimos qué separa a un puesto honesto de uno que solo parece barato.
Nada de esto es para regatearle al taquero, que está recibiendo los mismos golpes que tú — el kilo a MX$33 también le llega a él, multiplicado por bulto. Es para que sepas leer tu taco como lo que es: un estado de cuenta doblado en dos.
La tortilla no miente
Los funcionarios pueden discutir décimas de inflación en conferencia de prensa. Los analistas pueden proyectar lo que quieran para el cierre del año. Pero la segunda tortilla que desapareció de tu taco ya emitió su dictamen, y no acepta réplica.
El día que el taco suba los MX$5, no te enojes con el taquero. Enójate con los siete años de 61% que se comieron su margen — y tu copia. La tortilla no miente: por eso ya casi no te la dan doble.